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sábado, 31 de maio de 2014

A desalambrar
Silvia Ribeiro*
L
as campesinas y campesinos del mundo no solamente alimentan a la mayoría de la población. Además lo hacen con menos de un cuarto de toda la tierra agrícola del planeta. Si se retiran de la estadística mundial a China e India, el promedio global es que proveen el alimento de más de 70 por ciento de la población mundial, con sólo 17 por ciento de la tierra.
Este dato, fundamental para demoler mitos sobre hambre, productividad y control de la tierra, es producto de una rigurosa investigación de varios años de la organización Grain. Su informe,Hambre de tierra, está disponible enwww.grain.org en inglés y próximamente en castellano.
Contrasta fuertemente con los datos que citó hace un par de meses el director de la FAO, José Graziano da Silva, que aunque reconoce el aporte de los campesinos a la alimentación, les atribuye un infladísimo 70 por ciento de la tierra agrícola. Un dato de su equipo, que sobrepasa el ya engañoso 50 por ciento que está en el sistema de estadísticas de FAO y que muchos hemos usado erróneamente.
El equipo de Grain revisó país por país donde hay datos oficiales y académicos disponibles, integrándolos en una base de datos nacionales, regionales y continentales, usando y contrastando también los datos de FAO. El resultado muestra una realidad totalmente diferente de la que se ha difundido mayoritariamente y que se convierte en una pieza esencial para la reflexión y acción en el tema. La gran mayoría de los que producen alimentos son campesinas y campesinos, pero tienen una absurda minoría de la tierra agrícola. Aún peor, la tierra en manos de campesinos disminuye año con año, por avance de la agricultura industrial, por urbanización salvaje, megaproyectos energéticos, carreteros y otros que desplazan campesinos de sus tierras, les quitan el agua, contaminan sus semillas y territorios.
En un comunicado con la Vía Campesina Internacional, Camila Montecinos, de Grain, advierte que la concentración de la tierra agrícola en cada vez menos manos, está directamente relacionada con el número de gente con hambre. Por ello, las políticas asistenciales, como lascruzadas contra el hambre, son, en el mejor caso, apenas instrumentos de propaganda de los gobiernos, mientras las causas reales del hambre, el despojo de tierras, agua y semillas avanza arrolladoramente. Los programas rurales oficiales y de filantrocapitalistas como la Fundación Gates, insisten en que la solución al hambre pasa por hacer a los campesinos eficientes y productivos, cambiando sus semillas por transgénicos y agrotóxicos, ignorando que pese a las duras condiciones que viven, ya son responsables por la mayoría de la alimentación mundial.
Si este proceso sigue, agrega Montecinos, no importa cuán duro trabajen los campesinos, cuán eficientes y productivos sean, no podrán continuar, aumentando con ello el hambre y disminuyendo las posibilidades reales de afrontar el cambio climático. Lo que urge es una auténtica reforma agraria y parar el despojo de tierras campesinas.
A pesar de las dificultades para conseguir la información, detalladas por Grain, que anexa al informe su base de datos, la organización expresa que, con solidez, se desprenden seis conclusiones: 1) la vasta mayoría de los que proveen alimentos son productores de pequeña escala, cada vez menos y más pequeños; 2) las campesinas y campesinos están confinados a un cuarto de la tierra agrícola global; 3) se están perdiendo más parcelas campesinas, mientras crecen grandes instalaciones agrícolas industriales; 4) las campesinas y campesinos proveen la mayor parte de la comida en el mundo; 5) las parcelas campesinas son en general más productivas que las grandes granjas industriales y 6) la mayoría de los campesinos son en realidad, campesinas.
Responden también preguntas que se desprenden de estas conclusiones. Por ejemplo, si son más productivos y proveen la mayor parte de la alimentación mundial, ¿por qué la mayoría de pobres está en el medio rural? Sencillamente, les falta tierra y cuando comercializan, son pésimamente pagados.
En el tema de productividad, muestran como la gran producción industrial oculta su ineficiencia dando valores aislados de productividad de cada cultivo por hectárea, sin reportar los insumos reales, energía, maquinaria y derivados de petróleo que significa su producción, mientras que los campesinos en un pequeño espacio producen, crían y recolectan una gran diversidad de cultivos, plantas, frutos, animales, que significan un volumen mucho mayor de alimentos por superficie. Pero incluso sin tomar esto en cuenta, en muchos países los campesinos producen la mayor parte de las hortalizas, algunos granos, leche, animales domésticos. Grain calculó que si todos los productores de Kenya tuvieran la productividad de sus campesinos, el país duplicaría su producción agrícola. En América Central, la misma ecuación triplicaría la producción. Adicionalmente, un reciente informe del Relator Especial del Derecho a la Alimentación muestra que en 57 países, iniciativas agroecológicas de campesinos lograron aumentar el promedio de producción en 80 por ciento, y en África, 116 por ciento.
Por otra parte, países con megaplantaciones de transgénicos coinciden con la mayor pérdida de parcelas campesinas. Por ejemplo, Estados Unidos y Argentina han perdido más de 30 por ciento de sus propiedades agrícolas en las últimas décadas. La realidad habla claro: para afrontar el hambre no se necesitan ni transgénicos ni agricultura industrial, lo que se necesita es reconocer, respetar y apoyar la diversidad y las muchas formas de vida y producción campesinas, indígenas, de pequeña escala, incluso urbanas.
*Investigadora del Grupo ETC

http://www.jornada.unam.mx/2014/05/31/opinion/018a1eco

segunda-feira, 26 de maio de 2014

Articulação Nacional de Agroecologia (ANA) entrega carta política com propostas e reivindicações ao Ministro Gilberto Carvalho

Paulo Petersen, da AS-PTA, e Maria Emília Pacheco, presidente do Consea, lendo a carta política. Foto: Fabio Caffé/Imagens do Povo.
Paulo Petersen, da AS-PTA, e Maria Emília Pacheco, presidente do Consea, lendo a carta política. Foto: Fabio Caffé/Imagens do Povo.
Por Eduardo Sá, da ANA
Antes da celebração de encerramento do III Encontro Nacional de Agroecologia, que ocorreu às margens do Rio São Francisco em meio ao belíssimo pôr do sol, com uma mística repleta de músicas, confraternizações e benzedeiras, ocorreu a entrega da Carta Política do III ENA ao Ministro Gilberto Carvalho, da Secretaria Geral da Presidência da República. O documento foi construído coletivamente pelos mais de 2 mil participantes, fruto dos relatórios e discussões das atividades programadas, refletindo o Brasil Agroecológico almejado pela diversidade de movimentos da ANA. O documento apresenta respostas às crises atuais que a sociedade enfrenta.
A avaliação geral expressa na Carta é a agroecologia como opção estratégica cada vez mais compreendida e difundida por diversos setores da sociedade, na perspectiva de um modelo com alimentação saudável, saúde coletiva, preservação do meio ambiente, trabalho com distribuição de renda e oportunidade aos jovens, dentre outros elementos. O direito ao acesso a terra e ao território aparece como a principal necessidade das diferentes identidades étnico culturais rumo às mudanças estruturais que viabilizam a ampliação de escala das experiências agroecológicas. As mulheres reafirmaram com ênfase que “sem feminismo não há agroecologia”, e o repúdio aos transgênicos foi ovacionado pela plenária: “Dinheiro público não deve ser usado para compra de sementes transgênicas”, diz a carta aplaudida por todos.
"Agroecologia é vida, agronegócio é morte!", gritaram na plenária os participantes. Foto: Fabio Caffé/Imagens do Povo.
“Agroecologia é vida, agronegócio é morte!”, gritaram na plenária os participantes. Foto: Fabio Caffé/Imagens do Povo.
Os grandes mercados alimentícios, o monopólio da comunicação, dentre outras formas hegemônicas que compõem o agronegócio no país em aliança com Estado Brasileiro, estão sendo rompidos graças às mobilizações da sociedade civil. “O agronegócio constitui hoje o principal obstáculo para a agroecologia, e está cada vez mais clara a incompatibilidade de convivência desses modelos. O Brasil não pode continuar sendo o maior consumidor de agrotóxicos no mundo”, afirma a Carta. Os participantes do III ENA reivindicam o fim da pulverização aérea e o banimento de agrotóxicos proibidos em outros países, pois é “uma questão de saúde pública e segurança nacional” devido aos muitos casos de intoxicação, câncer, suicídios, alterações hormonais, impactos ao ambiente etc.
O acesso e gestão das águas foi outra pauta em destaque, destacando não só a sua essência de bem comum público mas também denunciando os projetos que vêm impactando diversas populações. Por outro lado, políticas públicas de estocagem de água, como as cisternas de placa no semiárido brasileiro em parceria com a sociedade civil, foram elogiadas. O projeto de perímetro irrigado na Chapada do Apodi, que prejudica a vida de milhares de famílias no Rio Grande do Norte e Ceará, foi mais uma vez contestada: “Fomos completamente expulsos das nossas terras, esse modelo de perímetro irrigado vai destruir os assentamentos. Tivemos em Brasília duas vezes, mas as promessas de lá nunca foram cumpridas. O governo nos garantiu que o projeto seria revisto, então o que nos resta é lutar pelo nosso território. Por que para o agronegócio tudo sai rápido e para a agricultura familiar não chega? Só chega destruição, veneno, etc?”, criticou Francisco Edilson Neto, presidente do Sindicato dos Trabalhadores e Trabalhadoras Rurais de Apodi (RN).
Ministro Gilberto Carvalho lendo a carta política do III ENA. Foto: Fabio Caffé/Imagens do Povo.
Ministro Gilberto Carvalho lendo a carta política do III ENA. Foto: Fabio Caffé/Imagens do Povo.
A expansão de grandes empreendimentos (hidrelétricas, ferrovias, exploração de minérios, etc) têm resultado em disputas territoriais que implicam em violências policiais por parte do Estado, que tem atuado como parceiro das grandes corporações, aponta a carta. Nesse contexto, os assassinatos de lideranças, a criminalização dos movimentos sociais e ambientalistas e a sistemática devastação da biodiversidade têm aumentado, assim como o emblemático fortalecimento dos movimentos de resistência e propostas de alternativas.
Normas sanitárias, abastecimento e construção social de mercados, financiamento, plantas medicinais, agricultura urbana, comunicação, assistência técnica, ensino e pesquisa, foram alguns dos temas também tratados na carta, assim como suas respectivas críticas e propostas. “Reafirmamos nosso compromisso e disposição de luta pela transformação da ordem dominante nos sistemas alimentares”, conclui. Também foram entregues ao governo diversas moções e cartas, dentre elas a dos povos indígenas com a assinatura de lideranças de quinze etnias.
As respostas do governo federal
De acordo como o Secretário Nacional da Agricultura Familiar, do Ministério do Desenvolvimento Agrário, Valter Bianchini, é muito acertada a luta das mulheres na agroecologia, já que, em quase 10 mil anos da agricultura, elas são as responsáveis históricas pela coleta de sementes, a criação de animais e uma relação mais harmônica com a natureza. Na semana que vem a presidente Dilma lançará o Plano Safra com novidades nas políticas de crédito, de forma a atender melhor a agricultura familiar, anunciou.
“Temos de até 2015 universalizar a Assistência Técnica e Extensão Rural (Ater) a todos os agricultores que estão na agroecologia. Com as chamadas vamos iniciar um programa de construção do conhecimento, redes de agroecologia, mais de 2 mil técnicos e uma rede de pesquisadores. Com avanços também na pesquisa e mais comprometimento no trabalho com a diversidade, as mulheres e juventudes, todas as iniciativas da Política Nacional de Agroecologia e Produção Orgânica. Queremos horizontalizar os conhecimentos, rumo a um modelo que futuramente será responsável pela segurança alimentar”, disse.
Carvalho afirmou que o atual modelo de desenvolvimento está esgotado e é preciso revê-lo corajosamente. Foto: Fabio Caffé/Imagens do Povo.
Carvalho afirmou que o atual modelo de desenvolvimento está esgotado e é preciso revê-lo corajosamente. Foto: Fabio Caffé/Imagens do Povo.
O ministro Gilberto Carvalho recebeu a carta dos movimentos afirmando que as propostas do campo agroecológico integram um “programa inteiro” de governo e, por essa razão, são pesadas ao Estado no sentido da sua responsabilidade para respostas efetivas às importantes questões cobradas. Segundo ele, o atual modelo de desenvolvimento está esgotado por ser baseado no consumismo e em princípios mortais para o futuro da humanidade e precisa ser revisto corajosamente.
“É um novo modelo de sociedade que precisamos implantar nesse país. É muito importante que vocês tenham essa consciência com papel inovador de vanguarda e profético que representam ao afirmar na palavra e não só no cultivo da terra, nas propostas que vocês apresentam. É de fato um enorme avanço e um sonho de sociedade que queremos e desejamos. E esse encontro, de alguma forma, prefigura o modelo de sociedade que nós sonhamos, porque vocês não falam só do cultivo da terra, vocês falam da relação com a natureza, com o alimento, a saúde, ambiente, e com a pessoas – a mulher, a criança, o outro”, destacou
Diversas moções foram entregues ao ministro, inclusive uma indígena assinada por lideranças de diversas etnias. Foto: Fabio Caffé/Imagens do Povo.
Diversas moções foram entregues ao ministro, inclusive uma indígena assinada por lideranças de diversas etnias. Foto: Fabio Caffé/Imagens do Povo.
Mas sem uma reforma política essa carta, que o ministro se comprometeu a entregar à Presidenta Dilma, não se tornará realidade, complementou Carvalho. Para ele, as propostas são de uma grande bondade mas ainda não representam a maioria dos nossos cidadãos. “A vanguarda precisa fazer uma estratégia de maiorias. Sem realizarmos a reforma política essa cartar não vai se tornar realidade. Não há correlação de forças hoje para que essa carta se torne realidade. As questões estruturais, enquanto houver a bancada dos latifundiários como maioria no Congresso Nacional, não conseguiremos avançar como precisamos. Precisamos garantir um Congresso que de fato represente a maioria dos brasileiros e não a minoria do poder econômico”, ressaltou.
O ministro anunciou ainda que os moradores de Apodi (RN) não ficarão desamparados e fará uma visita ao território, junto a outros ministros de Estado, para conversar novamente sobre o assunto. Respondendo às críticas dos movimentos em relação às prisões de agricultores envolvidos em falsas denúncias no Paraná sobre o Programa de Aquisição de Alimentos (PAA), Carvalho afirmou que o programa é fundamental para o governo. “O PAA é sagrado para nós, é o melhor programa que construímos até hoje, e teve gente que acabou sendo presa injustamente”, disse.
O III ENA foi encerrado com muita animação e tendo cumprido o objetivo de fortalecimento da Articulação Nacional de Agroecologia (ANA) como uma rede nacional, que mobiliza e atua politicamente para Cuidar da Terra, Alimentar a Saúde e Cultivar o Futuro.