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quinta-feira, 7 de novembro de 2013

El pasado oscuro de las transnacionales alemanas: Bayer, BASF, Hoechst
Fernando Bejarano González
La transnacional alemana Bayer celebra 150 años desde su fundación con diversas actividades alrededor del mundo y describe su historia como una línea continua de innovaciones científicas que han mejorado la vida de personas y animales, pero guarda silencio sobre la contaminación del medio ambiente, la intoxicación por plaguicidas, las protestas de los trabajadores y la colaboración con el Tercer Reich que son simplemente ignorados, ofreciendo un retrato engañoso de su historia, señala  la Coalición contra los peligros de Bayer.
Miembros de dicha coalición que son accionistas minoritarios de la Bayer presentaron una serie de contramociones en la reunión anual de accionistas de esta empresa en abril del 2013, que se publicaron en su página electrónica, donde enumeran algunos de los problemas ambientales y sociales creados por la corporación. Se cita por ejemplo, su contribución económica para que se derrotara la propuesta del etiquetado de los cultivos genéticamente modificados en California, que si acepta en Europa, aplicando un doble estándar en perjuicio de los consumidores; las muertes por ensayos clínicos de productos de la empresa en la India;   las víctimas de píldoras anticonceptivas en Estados Unidos; las deformidades de una prueba hormonal en Alemania y Reino Unido; la experimentación animal con laboratorios y prácticas cuestionables, entre muchos otros problemas. 

En la contramoción relativa a la celebración de su aniversario la Coalición contra los peligros de Bayer hace responsable al Consejo de Dirección de la trasnacional por el “retrato engañoso de la historia de la empresa en su año de aniversario” y señala algunos hechos criminales. Entre ellos, destacan los acuerdos con la SS para desarrollar experimentos con prisioneros del campo de concentración de Auschwitz cuando formaba parte del cartel I.G. Farben quien tuvo el campo de trabajo esclavo de Buna/Monowitz también en Auschwitz, durante la Segunda Guerra Mundial; hechos de los que profundizaremos en este artículo con la consulta de otras fuentes y que representan el lado más oscuro no solo de la historia de la Bayer sino también de la BASF y la extinta Hoechst.
Origen de la I.G. Farben
Como señala Diarmuid Jeffreys en su 
historia de la I.G. Farben, éste fue el nombre corto de lo que se denominó la “Comunidad de intereses de las empresas del teñido” un poderoso cartel   fundado en diciembre de 1925  como resultado de la fusión de la Bayer con la  BASF, Hoechst  Agfa, Weiler -ter.Meer y Grieshem. En los  siguientes años  (1925-1945) la I.G. Farben fue consolidando su poder monopólico en Alemania, atrayendo inversionistas, fortaleciendo su inversión en investigación y desarrollo, diversificándose en otros sectores por la compra de acciones en otras empresas y expandiéndose en el mercado mundial,  hasta convertirse en la mayor corporación química del mundo, por encima de la inglesa Imperial Chemical Industries (ICI) y la estadounidense Dupont, y ser la cuarta mayor del mundo -después de  la General Motors, U.S Steel y la Standard Oil- con operaciones comerciales en 50 países de los 5 continentes.  Sus sectores productivos ya no estaban sólo en el área de los colorantes de telas, sino de insumos químicos orgánicos e inorgánicos intermedios, la farmacéutica, minas de carbón y gasolina, nitratos sintéticos (necesario para la producción de fertilizantes y explosivos) equipo fotográfico y fibras sintéticas.
Vínculos con el Partido Nacional Socialista
De acuerdo a la 
Fundación Wollheim, Diarmuid Jeffreys y otros estudiosos del tema, la I.G. Farben al crecer y aumentar su poder económico, extendió su influencia en la política alemana, apoyando a diversos partidos, desde el centro a la extrema derecha e incluso tuvo algunos representantes en el parlamento. Directivos de I.G. Farben empezaron a tener contactos con Herman Göring, brazo derecho de Hitler, y la empresa fue el contribuyente individual principal del Partido Nacional Socialista en las elecciones de 1933. Aunque su principal motivación era económica (seguir creciendo y maximizar sus ganancias como toda corporación capitalista) más que por afinidad ideológica, la I.G. Farben fue un aliado estratégico del régimen nacionalsocialista para lograr la autarquía y no depender de materias primas e insumos externos en sectores claves de la economía, como la dependencia petrolera, necesarios para los preparativos de la guerra. A Hitler le interesaban particularmente los planes de la  I.G. Farben para la producción de gasolina de síntesis proveniente del carbón, y la fabricación de caucho sintético que la corporación había denominado “Buna”. 
Los invitamos a leer el artículo completo con las referencias bibliográficas en
http://caata.org/comunicados-de-la-lista-electr-nica-de-rapam.html  donde se comenta la construcción del  complejo químico IG Auschwitz por la  IG Farben y su campo de trabajo esclavo en Auschwitz, el uso de Zkylon B en los campos de exterminio, los experimentos de la Bayer y Hoechst en prisioneros, el juicio militar de Núremberg a la IG Farben y su resolución. así como la lucha por la compensación de los sobrevivientes.
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